La Radiofrecuencia se aplica en el tratamiento de la flacidez corporal: brazos, muslos, abdomen, cuello o mamas, zonas que presenten este problema y cuyo tratamiento con otras técnicas es complicado y poco efectivo.
La energía de la radiofrecuencia de baja intensidad atraviesa la epidermis de la piel sin dañarla, se produce un calentamiento uniforme de la dermis y del tejido subcutáneo subyacente, causando contracción del colágeno y estimulando los fibroblastos para la producción de nuevo colágeno, y así obtenemos un estiramiento de la piel.
Durante el tratamiento se produce una sensación de calor que puede ser más o menos molesta según la sensibilidad
de cada candidato. La duración de la sesión, dependiendo de la superficie a tratar, suele ser entre 30 minutos y 1 hora.
Después del tratamiento puede aparecer una leve hinchazón que dura como máximo 48 horas y una pequeña sensación de escozor al terminar la sesión, pudiendo hacer vida normal de inmediato.
El resultado de la radiofrecuencia corporal se aprecia rápidamente, de forma gradual se produce una mayor tensión cutánea que alcanza su efecto completo en un periodo de entre 2 y 6 meses. El efecto puede durar años dependiendo de la persona.
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